Romería de
La Inmaculada Concepción

- La Luisiana

Es una romería que en 2024 se cumplirán los 35 años de su creación. La 1ª romería celebrada data del año 1989, fundamentada en la adquisición de la imagen de una talla de la virgen de la Inmaculada que es la patrona de La Luisiana (que por tal motivo procesiona el 8 de diciembre), y para hacerlo como un acto especial se trajo su imagen a una finca rústica denominada  casilla de “La Orteguilla”, distante del pueblo a unos 2 km., donde se recogió en una carroza especialmente engalanada para la ocasión, sobre arcos adornados con flores de papel de seda celeste y blanca, que son los colores de la Inmaculada, acompañada de los primeros peregrinos, vecinos de La Luisiana

Las primeras fechas de su celebración fueron  sobre el 3er domingo de abril pero a raíz del mal tiempo, dada la época de lluvias, en las que muchas romerías se tuvieron que suspender, o bien, el tiempo era pésimo y no  acompañaba, se estableció otra fecha posterior mas afín a la climatología, en torno al 3er o 4º domingo de mayo.

En el año 2003, dejaron de utilizarse los arcos de flores de papel de seda y se estrenó una estructura de forja sobre el remolque simulando un patio andaluz, eso si los laterales seguían adornándose con ese tipo de flores.

A partir de 2013, la hermandad adquiere una carreta de nueva manufactura, pintada en blanco (como no podía ser de otra forma, simbolizando la pureza de María Inmaculada), que aún hoy se mantiene igual y que es tirada por una yunta de bueyes, que está convenientemente engalanada con centros de flores, que la convierten en una preciosa y vistosa carreta, y que cada año, su florista idea nuevos y variados diseños  que le aportan la alegría previa a una romería.

Llegado el día, despuntará el mismo con el despertar de los cohetes al cielo anunciando que por fin llegó; los romeros engalanados con los trajes rocieros y de flamenca asistirán a la misa de romeros a las 10,30 de la mañana, en la plaza de La Inmaculada, ornamentada con banderitas celestes y blancas y vistosas macetas, esperando la llegada de la virgen desde su cercano templo,  portada en andas por flamencas ataviadas para la ocasión, convenientemente adornado por preciosos centros florales  y, que será colocada mirando hacia todos los presentes, sobre el altar, y recibida entre cantes del coro rociero de La Luisiana. Al finalizar la misa, tendrá lugar una ofrenda floral de todo aquel que quiera depositar flores a los pies de la Virgen y a continuación despedida entre cantes y bailes por sevillanas desde esta bonita plaza, se colocará el pasito sobre la carreta, y  comenzará el cortejo de la romería propiamente dicho, paseándose por las principales calles del pueblo y remontando el camino rural  hacia “La Orteguilla”, despedida por los cohetes que anuncian su salida,  seguida de peregrinos que hacen el camino a pie y, multitud de remolques y otros vehículos que se suman al cortejo y que es bastante numeroso, entre cantes, bailes y todo lo que acontece un camino romero, haciendo una parada a las 12 de la mañana para el rezo del Ángelus.

En el camino, a unos 2 km. del pueblo,  llegados a la altura de la casilla “La Orteguilla”, que la vio por primera vez,  se hace un alto en el camino y la hermandad invita a todos los presentes a la ya tradicional copa de vino y se agasaja a la virgen entre cantes y bailes por sevillanas, tras la cual se retoma el camino hacia el denominado merendero “Arroyo Madre Fuentes”, donde rondando ya las 2,30 de la tarde, finalmente la virgen finalizará su recorrido romero y la carreta se colocará junto a su capilla con la imagen de la Inmaculada, desenganchándose la yunta de bueyes, entre cantos y vítores al amparo de cuantos quieran acompañarla en este su día, donde al cabo del mismo irán pasando los peregrinos en petición a sus rogativas.

El día transcurrirá en una alegre jornada de  convivencia campestre, donde cada familia o grupo de amigos se reunirá para disponer  los típicos guisos camperos, entre bailes y cantes que no faltarán a lo largo de toda la jornada romera, además el recinto romero, pasado unos años desde sus inicios, cuenta con recreativos para niños, puestos de venta ambulante, etc, no faltando además en todo momento el correspondiente dispositivo de seguridad para evitar altercados de cualquier índole.

Sobre las 8,30 de la tarde, entre sones de cohetes que anuncian el regreso de la virgen al pueblo, los peregrinos con la cara de gozo entremezclada con la tristeza por la despedida de la Virgen, dicen adiós a la Inmaculada entre cantos de sevillanas y salve y retomado el camino de retorno, con llegada a partir de las 10 de la noche, será recibida por los que esperan en La Luisiana, los que retornaron de la romería, o bien personas mayores que no fueron a la misma y que la reciben con júbilo, donde al son de las campanas que repican su adiós, se la despedirá un año más al son de una salve.